De Clarin
En plena sintonía con los abogados de Omar Chabán, ayer el defensor de
Callejeros inició su alegato con una fuerte criticas al Tribunal por
cómo se lleva a cabo el juicio por la tragedia de Cromañón. El abogado
Martín Gutiérrez reprobó que se haya permitido declarar en el juicio a
muchos testigos que "revisten carácter de querellantes e iniciaron
demandas civiles contra mis defendidos. Es decir: tienen interés en el
resultado del pleito, buscan una reparación (económica) a costa de mis
defendidos". No es para nada habitual que un defensor critique a un
Tribunal, menos aún cuando faltan menos de 2 meses para que se dicte
sentencia.
El abogado también rechazó que la banda tuviera
responsabilidad alguna en la organización y en las tareas de seguridad
la noche del desastre. De los 7 miembros del grupo solo se vio en la
audiencia al escenógrafo Daniel Cardell, al bajista Christian Torrejón
y al saxofonista Juan Carbone, quien siguió todo el alegato mascando un
chicle con la boca abierta.
Los pedidos de pena para los miembros de
Callejeros fueron similares para todos por parte del fiscal: 15 años.
Pero entre los querellantes muchos pidieron una pena mayor para el
líder PATO Fontanet y el manager Diego Argañaraz, que llegó hasta los
26 años de máxima.
Además de impugnar a los testigos, Gutiérrez
censuró la tarea de la Oficina de Asistencia a la Víctima (OFAVI).
"Tuvo un carácter discriminatorio: no faltaron a ninguna audiencia
cuando los testigos eran sobrevivientes pero nunca se acercaron a los
imputados que también son sobrevivientes", dijo.
Gutiérrez refutó
además los testimonios de cinco testigos. A una, Laura Fernández, por
ser ex pareja de un músico de Callejeros ("se prohíbe declarar en
contra de un imputado si hay parentesco", alegó). De los otros 4
testigos directamente consideró que habían mentido. El defensor de
Callejeros se terminó de ganar la antipatía de varios en la sala cuando
entre las "desigualdades procesales" mencionó que a los abogados que
representan a las familias de las víctimas el Gobierno les "habría
pagado con fondos reservados".
El querellante, José Iglesias, luego
explicó: "No fueron fondos reservados. El Gobierno había dictado un
decreto, el 525 de 2005, de asistencia financiera para solventar los
honorarios de los abogados de las víctimas. Sólo se hicieron algunos
pagos". Iglesias aclaró que él nunca cobró esa asistencia.
En un
cuarto intermedio, Chabán se acercó a Clarín y a otros medios para
alabar la mención de Gutiérrez: "¿Cómo puede ser que el Estado le pagó
a abogados para demandar al propio Estado?"
En su alegato,
Gutiérrez afirmó que Callejeros "nunca fue una empresa, son artistas".
Y aseguró que nunca en su historia la banda organizó un recital.
También negó que el grupo tuviera responsabilidad en la seguridad.
Según el abogado, en un espacio público la seguridad le corresponde al
Estado y en uno privado recae "en el dueño o legítimo tenedor" del
lugar. Si la imputación estuvo dirigida a Chabán, el ex gerenciador de
Cromañón ni siquiera acusó recibo. En realidad pareció destinada al
dueño del local, Rafael Levy, quien ya fue sobreseído por la Justicia.
El alegato de Gutiérrez seguirá hoy a las 10. Pedirá la absolución de los miembros de Callejeros.
También
ayer fue el alegato de Albino Stefanolo, defensor de Raúl Villarreal,
un antiguo colaborador de Chabán. De acuerdo al abogado, Villarreal "no
tuvo nada que ver" en la tragedia. "Al contrario", insistió, "su
función fue la correcta". Stefanolo también remarcó que su cliente
carecía de peso al momento de tomar decisiones en Cromañón. Al final,
pidió su absolución.
Ayer les toco a los abogados de Callejeros. De la nota, me causo risa la parte de que "*El abogado también rechazó que la banda tuviera responsabilidad alguna en la organización y en las tareas de seguridad la noche del desastre. De los 7 miembros del grupo solo se vio en la audiencia al escenógrafo Daniel Cardell, al bajista Christian Torrejón y al saxofonista Juan Carbone, quien siguió todo el alegato mascando un chicle con la boca abierta."
Jajajaja Juancho masticando chicle todo el alegato, y estos payasos cuando tienen que criticar algo resaltan hasta eso, UN CHICLE!
Es genial, que periodismo eh.